Puede que tu hijo ya sepa vestirse sin ayuda o puede que esté aprendiendo a hacerlo ahora. En función de la habilidad de cada uno y de su grado de madurez, entre los dos y los seis años, los niños deben aprender a vestirse por sí mismos. Es el siguiente “gran paso” tras dejar el pañal.

Este hecho supone un ahorro de tiempo para los padres y representa un avance en la autonomía de los más pequeños que, además, les ayuda aumentar la confianza en ellos mismos y sentirse más independientes.

Algunas ideas para que los más peques aprendan a vestirse por ellos mismos.

Para hacerles más fácil esta tarea, podemos enseñarles de una forma divertida y entretenida cómo hacerlo para ayudarles a conseguir este importante logro.

El principio de una etapa.

Alrededor de los dos años un niño ya está preparado para aprender a vestirse por sí mismo. Es importante que le permitamos intentarlo en cuanto percibamos los primeros indicios de querer hacerlo, aunque suponga todo un desafío a nuestra paciencia. Así, debéis ayudarle a dominar la habilidad, pero asegurándonos de que sea el niño quien tome la iniciativa.

Celebra cada pequeño logro.

Es bueno reforzar su iniciativa al querer vestirse, así que recompensaremos con elogios sus logros al vestirse para motivarles. Debemos celebrar con ellos y darles la enhorabuena cada vez que consigan ponerse bien una prenda.

Haced un trato.

Por mucha iniciativa que demuestre a la hora de vestirse, llevará su tiempo que consiga los peques se vistan por completos totalmente solos. Puede que no tengamos tiempo todos los días para dejarles ensayar. Lo mejor es que les expliquemos que en los días de cole o cuando lleguemos tarde a algún sitio, tiene que dejar que seamos nosotras las que les vistamos, pero que en los fines de semana podrá hacerlo solos.

Sin prisas, están aprendiendo.

Es importante que lleguemos a pactos como estos ya que en ocasiones, si nos vemos que los niños se retrasan mucho al vestirse, es habitual que los padres sean quienes terminen por colocar la mayoría de las prendas a los pequeños. Debemos evitar este momento ya que los niños perderán la motivación de realizar la tarea de vestirse por sí solos y además, tardarán mucho más en aprender a colocarse bien determinadas prendas.

Los niños necesitan más tiempo que los adultos para arreglarse. Permítele su ritmo, especialmente al principio. Debemos ser consciente de que el proceso de aprendizaje se produce en etapas graduales. Una buena idea para aprender algo nuevo es dividir la tarea en pasos sencillos para que el pequeño pueda dominarlos con facilidad. Puede empezar poniéndose los calcetines y la ropa interior todas las mañanas y una vez sepa cómo hacerlo, le enseñaremos a ponerse otra prenda. Para los más pequeños es más fácil comenzar con las prendas interiores.

Un par de consejos para ganar tiempo:

  • Deja la ropa preparada la noche anterior. Pacta con ellos el modelito para el día siguiente. Si no quieres que salgan disfrazados, prepara dos o tres opciones y dales a elegir teniendo en cuenta el tiempo y el tipo de actividad que realizarán al día siguiente. Recuérdales que una vez elegido, ya no puede cambiarse al día siguiente.
  • Compra ropa que sea fácil de poner. Como pantalones o faldas con cinturilla y sin botones, jerseys con un dibujo delante para que sepan diferenciar, calcetines sin talonera, camisetas con cuello ancho para que no se agobien al ponérselo, zapatillas con velcros en lugar de cordones..

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Crea una rutina divertida.

No todos los niños se levantan lo espabilados que nos gustaría, así que para animarles podemos inventarnos un juego. Podemos ponerles una canción y que la duración de ésta, sea el tiempo en el que tienen que estar vestidos. También crear un horario en una cartulina que indique las tareas a realizar antes de ir al cole. por ejemplo, levantarse, asearse, vestirse, desayunar, lavarse los dientes y al cole.

También podemos vestirnos a la misma vez que ellos, contando en voz alta el orden en el que nos ponemos las prendas o saber algunos trucos como pegatinas para diferenciar el zapato derecho del izquierdo, pegatinas en los cajones que les ayuden a identificar dónde están las prendas, jugar a encontrar la etiqueta que siempre va detrás, podemos dejarles practicar con cremalleras y botones de nuestra ropa…

En fin, podemos aprovechar cualquier momento tranquilo para practicar las destrezas más complicadas como atarse los cordones, abrocharse cierres, ponerse los leotardos, etc. Practicaremos con ellos los fines de semana para perfeccionar la técnica.

Por cierto, si quieres ir pensando en las primeras prendas para enseñarles a vestirse solitos, os esperamos en  la sección infantil de nuestra tienda  ZetaZeta Young&Kids Young&kids.