Estafaban, robaban, chantajeaban, mataban… Pero también fascinaban. Los míticos iconos de la mafia no solo han sido y serán los delincuentes más importantes y peligrosos del mundo occidental, sino también leyendas vivas de la cultura artística del siglo XX y XXI. Cine, literatura, fotografía y arte en general ha dedicado mucho de sus lienzos a retratar la psicología de estos delincuentes de talle clásico.

Y la moda, directamente, ha sido una de sus banderas más reconocidas. Algunos con modelos más estrafalarios y otros mucho más clásicos, los cabecillas de las bandas criminales han sabido estar a la avanzadilla de las últimas tendencias e, incluso, adelantarse a ellas.

Elegancia y clase como nexo común. Calidad como primer mandamiento. El estilo nunca se pierde.

De todos los mafiosos del siglo pasado, Al Capone (1899 – 1947) es y será el más conocido de todos. Este gángster de los años 20 y principios de los 30 empezó sus andaduras en el mundo del crimen en Brooklyn, su ciudad natal, aunque no sería hasta llegar a Chicago cuando se convertiría en la figura del crimen por excelencia.

Su estilo era más bien sobrio, aunque impecable, y con unos conjuntos donde predominaban los claroscuros. Su sombrero blanco le hacía destacar entre todos los demás.

“Hombros anchos y conseguirás una cadera más delgada”. Frank Costello (1891 – 1973) conocía perfectamente este principio y lo aplicaba con una elegancia difícil de superar. Sus trajes no eran especialmente llamativos, pero sus corbatas imposibles centraban la atención sobre él.

Costello fue apodado como el “primer ministro del bajo mundo” y se convirtió en uno de los hombres más poderosos e influyentes de la historia de la mafia americana.

Benjamin “Bugsy” Sieger (1906 – 1947) no es tan conocido actualmente como otros mafiosos de los años 20 y 30, pero en su época fue temido por los mafiosos asociados a la Costa Nostra y que eran considerados como traidores.

A pesar del respeto que podía infundir en sus enemigos, Bugsy ha sido descrito varias veces como guapo y carismático, lo que le hizo convertirse rápidamente en una celebridad. Los trajes atrevidos y con cierto toque estrafalario marcan un estilo jovial que encandiló a muchas mujeres, algunas de ellas casadas.

Si hablamos de trajes y hablamos de mafia, no podemos dejar de nombrar a un ilustre personaje que, si no es un gánster, es un elemento primordial en la cultura que rodea el mundo del crimen organizado. También conocido como el “Padre del Periodismo moderno”, Gay Talese (1932) escribió la famosa obra de no ficción que inspiraría “El Padrino”: “Honrarás a tu padre”.

Hijo de sastres, este italoamericano es realmente conocido por vestir sus trajes con suma elegancia y clase. El juego de colores en la mayoría de sus conjuntos le ayuda a restar formalidad sin perder un ápice de seriedad y buen hacer. Ideal para un reportero de su talla.

Gay Talese ha escrito muchos artículos sobre la mafia. En especial “Los valientes sastres de la mafia” evoca una anécdota de su padre y a través del cual retrata una época y unos personajes como solo el Padre del Periodismo moderno podría hacer. Muy recomendable.

Felip Lluís Yankovich Llopis